MÉS DE LA DIVERSIDAD SEXUAL, AVANCES Y MÍTOS.

A propósito del mes de la diversidad sexual, salen a flote muchos temas que han sido históricamente un taboo entre la sociedad Mexicana; tales son las relaciones homoparentales, adopción y legalidad de trámites que involucran personas pertenecientes a esta comunidad.

Este año la lucha por la inclusión de la diversidad cumple 43 años desde que un grupo minoritario de personas salieron a manifestar su sed de justicia y sus ganas de hacer una sociedad libre de machismo y desprecio social; cabe destacar que fue un movimiento histórico a nivel Latinoamérica ya que este movimiento fue impulsado primordialmente por el sector estudiantil, ferrocarrilero y obrero allá por los años ochenta.

Hoy por hoy, podemos afirmar que contamos con mucha apertura social para la comunidad, aún falta pero ya va tomando forma en el marco jurídico que establece la igualdad y el respeto para todos los ciudadanos sea cual sea su preferencia social, política, sexual y demás.

Dentro de toda esta lucha no nos hemos parado a preguntarnos; Cómo pedimos ser iguales cuando somos diferentes??? Así es, considero que para pedir igualdad debemos ser ciudadanos tradicionales y contribuyentes, no tenemos nada diferenciado de otro ciudadano, somos semejantes.

Tal vez es dura la apreciación, pero nos ha de servir para tomar conciencia acerca de lo realmente importante que es ser un ciudadano formado con valores y eso debe ser suficiente para ser merecedores de respeto social sin tener una marca por ser heterosexual u homosexual.

La garantía del respeto a las personas corre a cargo de las autoridades, que deben actuar de una forma concisa en temas de prevención de la discriminación desde tempranas edades, formando parte de la educación básica de los estudiantes y de los encargados de emitir recomendaciones sociales como instituciones autónomas, que más allá de que quede como una recomendación, sea un precedente para el actuar de las autoridades donde no quede impune ningún crimen de odio.

El trasfondo de todo esto es un tema cultural, que nos debe ocupar como sociedad para informarnos acerca del daño que podemos ocasionar a las personas con el rechazo social  y más si la persona es parte del núcleo familiar, donde es el primer lugar donde se debe ser acogido, respaldado y verlo como algo tan normal, que no te haga diferente de los demás.

Actualmente el CONAPRED (Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación) juega un rol crucial para la defensa de los derechos de las personas de comunidades vulnerables, se encarga de recibir y resolver las quejas por presuntos actos discriminatorios cometidos por particulares o por autoridades federales en el ejercicio de sus funciones. Asimismo, el CONAPRED desarrolla acciones para proteger a todos los ciudadanos y las ciudadanas de toda distinción o exclusión basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra, que impida o anule el reconocimiento o el ejercicio de los derechos, la igualdad real de oportunidades de las personas (artículo 4º LFPED) y tiene como misión Contribuir a que toda persona goce sin discriminación de todos los derechos y libertades consagrados en el orden jurídico mexicano.

Concluyo con un mensaje si bien simple, muy importante; No dejemos que la ignorancia nos corroa y la insensibilidad nos gobierne, eso pudre el alma, acaba con la esencia y nos hace ver como seres rudimentarios.

Por Lic. Héctor Torres Larios.